No se acaba el tiempo, se acaban las maneras de vivirlo.
Aquí dentro estamos todas
- faltando la importante -
seguiremos escribiendo las paredes
hasta que las marcas se lean por el otro lado
(un muro hecho de piedras
donde escribir la paz de los malditos)
Aquí dentro no se cuentan sentimientos,
solo las distancias entre el sonido y el páramo al que llega
solo las soledades que reverberan
entre terminar de arder, y no arder nunca del todo.
Aquí dentro he lamido la membrana
mi epidermis aún sin descarnar
y sabe amargo, supura auxilio
y cala por fuera sin que haga frío.
Las he mandado a buscarse entre ellas
Y el mundo se termina por dos sitios a la vez.
(ha caído un árbol en mitad del bosque
y no ha hecho ruido)
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