Los ecos de los golpes
por las cavernas de la eternidad.
Los golpes de la bruja en las Puertas del Infierno.
La hoguera que la trajo hasta aquí
la ha dejado sedienta de venganza.
Los hombres retiran sus cenizas y aún conservan
los oídos desgarrados por sus gritos
y los ojos quemados por las llamas.
Y jamás han deseado tanto ser hoguera
y jamás han deseado tanto ser llama.
Los hombres retiran sus cenizas y aún se excitan,
como si los gritos fueron los gemidos
y el fuego las manos que un día consiguieron alcanzarla.
En las almas de los hombres, el deseo y la enfermedad
se comen a menudo, y se sacian a la vez.
Los golpes de la bruja en las Puertas del Infierno.
Pero los golpes se solapan con sus ecos.
Satán no tiene cojones a dejarla entrar.